Durante el examen se debe variar la velocidad de la imagen obtenida en ciclos por segundo, es decir, modificar la velocidad de las vibraciones obtenidas para lograr una imagen lo suficientemente lenta (0.5-2.5 ciclos/segundo) que nos permita analizar adecuadamente las variables antes mencionadas.
Al estroboscopio se adapta un lente especial de 70 o 90°, una cámara de video idealmente de 3 chips para obtener una mejor resolución, un micrófono especial y un monitor para llevar a cabo todo este proceso.
En ocasiones especiales, cuando por diversos motivos no se puede realizar el examen con el lente rígido a través de la cavidad oral, se puede conectar un endoscopio flexible al estroboscopio y realizarlo a través de las fosas nasales. Idealmente, es mejor utilizar un formato digital de alta resolución para las imágenes obtenidas, como es el formato MPEG de computador, grabando luego las imágenes en CD o DVD.
La estroboscopia laríngea es valorada por los especialistas en voz como el más importante procedimiento diagnóstico disponible en la actualidad para la evaluación de pacientes con trastornos de la voz. Este examen debe ser realizado por personal entrenado no solo en su ejecución sino en su interpretación, e idealmente debe ser realizado por el médico y cirujano que lo esté tratando por su trastorno de voz. Debe ir siempre acompañada de una valoración subjetiva de la voz y una endoscopia flexible de la laringe.
Es un examen que bajo condiciones normales y en manos de un médico experimentado debe ser rápido y no traumático para el paciente.
Para más información y con gusto responderé todas sus inquietudes ó solicite su consulta a nuestros teléfonos .
|